Quienes escriben la historia silencian hoy, once de septiembre, el atentado de carácter imperialista organizado por Estados Unidos y la burguesía chilena contra Salvador Allende y el socialismo latinoamericano.
¡Que no muera el recuerdo a todas las víctimas del fascismo!
¡Ni olvido, ni perdón!
miércoles, 11 de septiembre de 2013
viernes, 6 de septiembre de 2013
A José Val del Omar
Dónde esta la ruta
hacia el escrito de lo incomprensible, dónde están esas tierras que se caminan
solas en ese preciso instante en el que el grillo cantarín adorna de saltos esa
música de agua, que a su vez recorre incesante los canales de piedra de cualquier jardín de almendros. Dónde esta el sendero que lleva a las hormigas combativas
a su refugio del brillo acelerado de ese girasol enfadado que grita en amarillo y
difumina sus carreteras, mientras cabalgan caballos de ojos rojos al son del
letargo de un amanecer de insomnio que nunca llega y que convierte las noches y
las hadas en largas filas de cuentos aburridos que parecieran dirigirse al tren
del olvido. Cuándo atentaran la mente las lentas pisadas delos cerrajeros de
cárceles que suben y bajan escaleras en procesión hasta encontrarse con el
peldaño roto definitivo y una explosión, cuándo la secura de unos labios rotos
besará al fin la amapola que se esconde tras cráteres y humo. Cuándo el lugar
más común de los comunes viajará hacia el silencio, y el barco submarino
lanzará mensajes encriptados en altavoces de coral. Pasa la hormiga diminuta,
pasa el mosquito espadachín con sus habilidades en ruido y distorsión. Dónde
esta el camino que dibuja párpados azules y perfuma charcos termales con sus
violines desafinados en un alegre aleatorio.
Dónde están las aguas que resisten las andaduras del poder y sus civilizaciones.
Bajo la arena, un pasadizo de aire y la protección de los pasadizos en ruinas que conducen a aquellos patios donde cantan el agua y las plantas, donde los azulejos hablan susurrando geometrías intercaladas al olor del clavo y el jengibre. Donde el agua canta y baila se trasladarán los sueños por bulerias.
Dónde están las aguas que resisten las andaduras del poder y sus civilizaciones.
Bajo la arena, un pasadizo de aire y la protección de los pasadizos en ruinas que conducen a aquellos patios donde cantan el agua y las plantas, donde los azulejos hablan susurrando geometrías intercaladas al olor del clavo y el jengibre. Donde el agua canta y baila se trasladarán los sueños por bulerias.
Y despertarán, dentro
de la onda de guitarra los sueños olvidados construyendo desiertos de ondas,
atravesando cristales transparentes y rosados, para ver al insecto caminando
por los dedos de una mano dirigiéndose a borde de uno de los cinco caminos donde
reposa un fragmento de cristal precioso que diseña su mundo de piel y arrugas.
Cae un fruto de olivo verde a esas ásperas tierras castigadas por la imparcialidad de sus extremos indomables, las raíces se
hablan susurrantes sacando sus ojos a la superficie para observar la esencia de
una etnia que lleva escrita en su mirada la expresión sangrante de la
resistencia. Y suena un grito prolongado, mientras las manos en coro
explosionan sus pies contra el suelo. Cae el agua y ruedan las hojas que son la
tumba de aquellos bondadosos bichos, se dibujan caras en relieve atrapadas en
paredes que gritan en silencio a favor del tiempo, y escupen chorros de
frescura sus bocas, hasta llenar pantanos y escribir sobre los muros la poesía
presa de su cultura capturada.
Se ven torres y un arco, el mar sereno recoge el dibujo de las incautas gotas de agua que salen de la oscuridad para regar y adornar de verde los folios de un pintor, que ciego, se adormece con el olor de la biblioteca que contiene los manuscritos prohibidos, mientras observa muy adentro, una lechuza que le atraviesa su paisaje en cada retazo de instante en el que parpadea.
Otra vez despierta soñando que bajo túneles de arena vuelven a volar pétalos de rosas violetas, y los murciélagos resucitados de los ríos, aman sus formas con la danza de lo impredecible. Se esconden las canciones del río bajo estalactitas plateadas que fueron nieve, observando los cajones apaciguados tras el sonidero por alegrías.
Se ven torres y un arco, el mar sereno recoge el dibujo de las incautas gotas de agua que salen de la oscuridad para regar y adornar de verde los folios de un pintor, que ciego, se adormece con el olor de la biblioteca que contiene los manuscritos prohibidos, mientras observa muy adentro, una lechuza que le atraviesa su paisaje en cada retazo de instante en el que parpadea.
Otra vez despierta soñando que bajo túneles de arena vuelven a volar pétalos de rosas violetas, y los murciélagos resucitados de los ríos, aman sus formas con la danza de lo impredecible. Se esconden las canciones del río bajo estalactitas plateadas que fueron nieve, observando los cajones apaciguados tras el sonidero por alegrías.
jueves, 15 de agosto de 2013
Respiras realidades alternativas
Dulce cielo gris adornando tempestades
oscuro mar
cráneo sin sonrisas
la luna del revés: tristeza
la imposibilidad aparece en su propio límite
y no paras de contar hasta cien para verificar que es un juego infantil
eso de la auto-inculpación
y no para de correr sin intención de huida
persiguiendo algo que no termina
persiguiendo algo que no termina
de manera continua
día a día.
Pero sí pero sí
al final descubres que por fin
al final descubres que por fin
respiras
a veces respiras calor y cansancio
otras andas electrico por dentro
e hiperventilas hiperactividad
pero por fuera o por dentro
al final respiras
¿y si la supervivencia no fuera casi un acto reflejo?
pero no pasa nada
respiras respiras.
El aire también entra por los ojos
por el tacto
por la risa
por tirarte al mar
y disfrutar el mientras tanto
para luego asomar la cabeza
y de repente... aspiras
y también respiras respiras.
El color de la brisa asoma reflejos
sólo en el brillo de algunos ojos
y el sabor a ese desgastado gris mustio
aparece cuando absorbes rutinas y conversaciones
suerte que respiras
que puedes
respiras olor a mar y eucalipto
inhalas laurisilva en esencia
viva
viva
pasa por ella
la idiosincrasia del aire en esta isla.
Mientras
tratas de adornar con silencio el ruido
maullando tras suspiros
devolviendote los vientos que se habían ido
el escondite está fugado entre rincones
e infinitas esporas saltando a contraluz... hasta que te conviertes en otro
en otro yo
en un inmanente tercero
el yo desde una tercera persona
pasó cuando te encontraste al conejo con chaleco
allí huyendo iba el tiempo
pero ahora como algo externo.
allí huyendo iba el tiempo
pero ahora como algo externo.
Y ahí ves con claridad como tus dos caras
agonizan
mientras escupen fuego
y ríos de tinta (disfrazadas de sangre de volcán
tras el efecto de inhalar el éter).
Al final acabas salvado por la otroriedad
un yo-tercero
que te observa y permanece tenue
pero presente
tu viaje se alzó tras la presumida cima
y abajo revolcándose entre mesetas
y sintiendo el sol más a cuerpo desnudo que nunca
tu viaje ahora se diluye y ha creado un riachuelo
que seguirá viajando montaña a través
y reinará la lluvia salpicando en cada saliente
cada arista y cada roca extrema.
Tú volverás a un yo sin más
interno
sesgado
roto
erosionado
real
y desgastado
pero tu viaje seguirá ahí donde quedó
esta vez sin tí
como una estrella que vive
tu viaje se alzó tras la presumida cima
y abajo revolcándose entre mesetas
y sintiendo el sol más a cuerpo desnudo que nunca
tu viaje ahora se diluye y ha creado un riachuelo
que seguirá viajando montaña a través
y reinará la lluvia salpicando en cada saliente
cada arista y cada roca extrema.
Tú volverás a un yo sin más
interno
sesgado
roto
erosionado
real
y desgastado
pero tu viaje seguirá ahí donde quedó
esta vez sin tí
como una estrella que vive
sabiendo que siempre brilla
sin necesidad de consciencia
sin consciencia de otro
sin siquiera ver
ni oler
ni palpar
ni saber
que existes.
sin necesidad de consciencia
sin consciencia de otro
sin siquiera ver
ni oler
ni palpar
ni saber
que existes.
miércoles, 31 de julio de 2013
"Escalón o duna"
La valentía pone y expone,
el miedo con los pies al borde.
La acción,
cuya existencia es pulso
entre escalón y duna,
lo empuja.
el miedo con los pies al borde.
La acción,
cuya existencia es pulso
entre escalón y duna,
lo empuja.
sábado, 20 de julio de 2013
"Animal urbano"
Lobos cantando a la luna
salvajismo invisible en eterna búsqueda
gatos callejeros maullando
al acecho y listos
para escapar cruzando pantanosas ruinas de cornisas.
Siempre un borde, siempre un filo, siempre una esquina
animalidad del límite
supervivencia
animalidad transurbana.
Tejados descalzos
cortinas rotas
luces tartamudas
calles con aspecto de noche oscura
la sociedad invitándose a su propia desaparición
y ciudades habitadas
por este desconcertante
exceso de locura.
Suenan destellos de rarezas
y en el aire
un grito.
salvajismo invisible en eterna búsqueda
gatos callejeros maullando
al acecho y listos
para escapar cruzando pantanosas ruinas de cornisas.
Siempre un borde, siempre un filo, siempre una esquina
animalidad del límite
supervivencia
animalidad transurbana.
Tejados descalzos
cortinas rotas
luces tartamudas
calles con aspecto de noche oscura
la sociedad invitándose a su propia desaparición
y ciudades habitadas
por este desconcertante
exceso de locura.
Suenan destellos de rarezas
y en el aire
un grito.
lunes, 15 de julio de 2013
"Alcohol and roll"
A palo seco
la sombra sintiendo la falsa pereza
de atraer el fresco
¡tó pa´dentro!
algunas nubes pasan diciendo.
Serán hojas de mil palmeras
cantando sobre cuál caerá primero
tras bailar al son del viento.
Nunca se sabrá el lugar exacto
o en qué momento
el aferrado dátil
pasará a ser el próximo huérfano
nunca se sabrá el momento
en el que una gota de alcohol
ya no sutura el tiempo
ni el dolor ni cualquier lamento.
Y las pupilas explosionándose
y el aire manchado de miedos invisibles
y en el miedo un orgasmo
(gritando)
decorando interiores a fina pluma:
un agujero negro
un ávido puñal sangriento.
la sombra sintiendo la falsa pereza
de atraer el fresco
¡tó pa´dentro!
algunas nubes pasan diciendo.
Serán hojas de mil palmeras
cantando sobre cuál caerá primero
tras bailar al son del viento.
Nunca se sabrá el lugar exacto
o en qué momento
el aferrado dátil
pasará a ser el próximo huérfano
nunca se sabrá el momento
en el que una gota de alcohol
ya no sutura el tiempo
ni el dolor ni cualquier lamento.
Y las pupilas explosionándose
y el aire manchado de miedos invisibles
y en el miedo un orgasmo
(gritando)
decorando interiores a fina pluma:
un agujero negro
un ávido puñal sangriento.
miércoles, 10 de julio de 2013
"Sexo"
Pongámonos payasos y acabemos con lo serio
que con la risa todo duele menos
mirar
oler
tocar
morder
agarrar
sudar
y otra vez
la risa
y olvidar
el dolor
por segundos
el mar en éxtasis.
Observarnos animales y aprender de la belleza infinita de ese instante.
que con la risa todo duele menos
mirar
oler
tocar
morder
agarrar
sudar
y otra vez
la risa
y olvidar
el dolor
por segundos
el mar en éxtasis.
Observarnos animales y aprender de la belleza infinita de ese instante.
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