martes, 9 de julio de 2013

"Autoayuda"

Ahí van los salvadores de almas
-como si existiera-
o las lavadoras de desgracias
los new-age a tiempo completo
con su conciencia
vendiéndose por dos pesetas

que si equilibrio interior blablabla..
que si amor propio
que si energía parriba
energía pabajo

¡que estamos manchadas todas las personas muchacha!

Pisa la tierra
disfruta del lodo
¡huélete tus pies hediondos!

Entiende que el espíritu se tira pedos
pensando en tí

y acepta que eres mierda civilizatoria
o como dice Tyler
"los hijos malditos de la historia"

De ahí muestro mi indiferencia

prefiero ser lombriz
a corrupta paloma de la paz

así de simple
no hay más

sólo hundirme bien en el tierra
¿entiendes?

porque con un puñado de fango por bandera
paso de tu mierda espiritual.

No es odio
así más bien
robo algo de tu paz
y desisto de los traficantes de conciencias

aíslo-me en mi celda y pienso
que a pesar del dolor
baso-me en mi propia experiencia.

Sueño tranquilo
con cuervos
y vampiros

el dibujo de mi silueta
en algún pasaje oscuro de Edimburgo

discutiendo con Wilde
sostenido por la absenta.

lunes, 8 de julio de 2013

"Andalusí"

Sombra de olivo

en áridos campos
de anaranjado sol

sed de tocar el barro
y derritiéndose
verlo tomar la forma de aquel árbol

alzándose sobre sus brazos.

Y una melodía
de uñas rítmicas y bailonas
arañando un cajón gitano

todo eso pasa cuando te habla
y en una avalancha se convierte su brisa.

O también el ligero fresco mental
de esas calles estrechas sombrías
de mi Al-Andalus particular

esas de andar lento
entre naranjos y adoquines
por algo más
por mucho más

que un simple escapar del tiempo.

domingo, 7 de julio de 2013

"Implosiva explotación".

Sale el tren
girando sobre si mismo
y dando vueltas
sin darse cuenta
que va del revés.

Lo cierto es
que algunos sólo van por interés
y otros solo ven lo que quieren, y no saben porqué
¿o todo vuelve a volverse y tornarse del revés?

Tres cuartos de mundo no sabe lo que hacer
sintiendo el quiero-y-no-puedo
por no llegar a fin de mes.

Ofertas de empleo en caliente
sólo pueden
sólo acceden (solos)
aquellos con alguien
que les presente y enseñe
el As bajo la manga

..y así se venden disidentes.

Show biusness
pirámides inaccesibles
sólo algunas mesetas secretas
y unos pocos nómadas encapuchados
aun caminan bajo tierra.

Quieren mentirte esos buitres
pero tranqui
olvida su droga
los sin rostro aun existen.

No te sientes
pero tampoco intentes
subir hacia el cielo
a través de esa escalera traicionera
que te lleva hacia el dinero.

Caerás
porque hay simios avaros
listos para empujarte
tras cada escalón
después de sentir que lo has superado
que lo has logrado:

save yourself and they will send the soul to the devil-chief: feel the happiness and forget it the rest.

Están uniformados
bajo grandes talantes
y sonrisas
de porra y pistola
camufladas en mensajes asesinos.

Buscan dejarte
sin manos
sin lengua
o sin saliva
¿no lo ves?

Capuchas puestas
y a escarbar el suelo
tirar de las raíces
hasta dar con las respuestas
ir con la Pregunta a cuestas
hacia la práctica de la dialéctica
de cada problema.

Arrancarles de los ojos
el poder
para acabar con la miseria
causa poco-o-nada
del voluntarismo inapropiado
de respirar en la involvente facultad
sedentaria involutiva
de acabar con el planeta.

Mundo lleno...

y ese incómodo cielo gris
en cada sueño
que se vuelve
verdadero
tras girar y caer al suelo.

No eres tan grande ni tan pequeño
en ese momento que no perece
y permaneces
mientras miras la cara de tu jefe
y tratas de parecer sereno.

Hay una bomba explotando
en cada cerebro expropiado
un atentado de normalidad
que se produce
en cada puesto de trabajo.



(Sin titulo)

Letras de usar y
seguir
tirar la senda
amar el hielo
besar las tuercas

y aflojar el cielo.

Que mis nervios no son de
acero
no tientes al desparrame
de las frases
por el suelo.

Las palabras nunca son
más
sin más
sin un pero
ni la mirada

del triste alfil suicida.

Alfil que sueña con
desperezarse
en un ligero
sprint
para sentir el calor
del roce con el mármol

creando el fuego.

No es des-consuelo
ni des-propósito
porque no somos
dueños

ni del tablero.

jueves, 20 de junio de 2013

¿Qué carajo es esto?

La libertad a la vuelta de la esquina, asomándose, para ver al siguiente que venga a buscarla, ansioso, con ganas... La libertad o se busca con ganas o no se busca, por definición.

El caminante avanza a paso rápido, la observa, la ve, la reconoce… ¿la reconoce?

Por un instante, coinciden las miradas durante un segundo… ¡no!  Que digo, menos de un segundo. El caminante aspira a verla  algo más que la triste fugacidad de la vez anterior, cuando confiado tras esa mirada, salió corriendo enseguida a buscarla y al cruzar la esquina, ya no estaba.

A la vuelta de esa misma esquina, ahora sólo veía, al igual que aquel otro día, una ciudad veloz, llena, concurrida.

Su vista enseguida se nubló dada la rapidez de las luces de colores que pasaban por sus ojos y a estas alturas ya se habían instalado en su mente adoptando curiosas formas:

símbolos, imágenes, sonidos, palabras.

Un campo de trigo con un cartel que reza “propiedad de Monsanto”/el sonido de sirena a la hora de entrada a la escuela/desfile militar/insignias de oro desgastado/maquinas de impresión sacando billetes/Pink Floyd en mares de punteos de guitarra/una familia reunida en el salón de la típica casa de clase media /rostros serios, silencio, el egoísmo parental en escena, variantes infinitas/o el padre es policía y acaba de llegar de una manifestación donde ha golpeado a tres personas que compartían aula con su hijo: “a esa gente ni mirarla, no quiero que te relaciones con terroristas”/un psiquiátrico bajo la tierra  donde Marx y Engels juegan a las cartas sedados de opiáceos tratando de romper el rey de oro/…

Mientras, suenan las alarmas: de la próxima pastilla, de la reciente guerra, del trabajo,  de los institutos modelo en las dictaduras de la tecnocracia europea en 2020.

Vuelta a la realidad, dos segundos…otro flashback.

Carteles publicitarios empiezan a pasar por su cabeza a una velocidad de tres o cuatro por segundo: represión, democracia, dinero,  familia,  estado, iglesia, escuela,  universidad... y una última que permanece, más de cinco segundos, sobre fondo oscuro, casi imperceptible: ESTRUCTURA.. .y ahora parpadeante...ESTRUCTURA, ESTRUCTURA, ESTRUCTURA.

El caminante vuelve a si mismo tratando de descifrar algo de lo que acaba de ser un viaje propio de los más eficaces enteógenos. Todo aquello empezó con su segunda vista de la libertad, "libertad, estructura, libertad, estructura..." Se intercalaban las palabras de nuevo en su cabeza, pero esta vez sin aquel arrollador relampagueo de luces. Resultaba que se estaba dando cuenta de que aquella era la única manera que tenía, de momento de disfrutar de la libertad en su vida urbana: una fugaz mirada, dos gotas de agua en un desierto de empatía. Cómo podía ser aquello…

Al llegar a casa lo entendió todo, al ver en su mesa de noche un libro cuyo título decía algo así como "sobre éticas de autosuficiencia y autogestión material y emocional".

Al rato, sin llegar a abrir el libro, del que sólo había leído el prólogo, se acostó pensando que libertad, hoy y aquí, es un abrazo sincero, una mirada honesta, una gota de sudor compartida, excitarte cuando la mujer de la parada de guagua te canta en euskera, nadar a mar abierto, no tocar fondo, ver antiguas calles y viajar en el tiempo. Libertad es ser consciente de que esta lista podría ser infinita siempre que quieras y seas también consciente de que el límite de la misma nunca se alcanza, pero ahí no esta la clave. Tal vez habría que buscar la autosuficiencia, que parece lejana  pero sabes que siempre, siempre, siempre sale de la tierra, de ti, y de las gentes que te rodean. Y la incompletitud, porque la libertad nunca es completa.


Tras minutos de silencio, alguna melodía extraviada en su cabeza, y demás recuerdos… acabó durmiendo, por fin, tras tres días de insomnio vagando por sus calles.

jueves, 13 de junio de 2013

Apagué la luz

Apagué la luz
y vi el tren descarrilar,
enriscándose.

A mis ganas de seguir
les dio por ocultarse,
pasiones circulares,
amantes prohibidos,
el viento en la cara
evita el ruido.

La hoja que se hace tierra,
árbol que da calor al frío,
afectos sentidos
pasiones desatadas,
veo sombras

y en la oscuridad,
tras el polvo de estrellas,
la constelación
de un libro perdido.

Lo que llaman alma
solo es desorden
y desastre,
colapso de emociones
al mirar por la ventana del sexto
y pensar en saltar

...en tirarme.

La ciencia habla
de el ciclo que vuelve,
la esencia misma
se repite.

Y no hay cuervos que cazar
sólo señas tras montañas,
logica del sentido
diferencia y repetición,
niebla en el borde del camino

el placer de sufrir
por lo no vivido,
la cornisas traicioneras
y mis venas en alerta
vigilando al éxtasis.

Reptando por el rayo
y optando,
en mitad de la tormenta
por el humo en mi capucha.

Ojos vergonzosos sonrojados,
nadando en los infinitos ríos
de lo perceptible
y su pasado

no se donde
no se cuando
no se si...

Abre la ventana
y sal del cuerpo
rompe la persiana
y vomita todo
lo que llevas dentro.

domingo, 2 de junio de 2013

Los 73 metros

Deja de soñar con Prometeo
de saltar edificios
de ponerte al borde

deja de sentir el filo en la mitad del pie
como las hojas en otoño
en el momento de aferrarse a su rama
y esta al tronco.

Tal vez nada, por todo
un grito
y el desesperante continuo

de sentirte preso.

La libertad llega

sólo en el preciso instante
en que estás a menos de un segundo
de tocar, de chocar
de palpar a hueso perdido

desvivirte a cráneo roto
con el suelo

después de una altura mínima de 73 metros,
lo tengo calculado.

Mundo finito
seres imperfectos
incendios invisibles de deseos

todo antes,
antes de los dichosos 73 metros
antes de Prometeo, y sus frustraciones
por dejarte engañar con eso de que el ser humano
todo lo puede

ahora en la tierra
escarbo un hueco
y a una lombriz le da por contarme sus lamentos.

Tras ello acaba preguntandome
-¿con qué pretexto esa obsesión por los 73 metros?
-abre los ojos, era un sueño.

Te despiertas con restos de tierra en la boca
y aun pensando,
a pesar de tu amor por la tierra que,

es un hecho, algo más que realista,
que se puede dormir despierto
y saltar soñando

pero tal vez hay mucha verdad
en eso de sentirse preso, la libertad
y los nosecuantos metros.

Luego,

la quietud
dejarte acariciar por el viento
y tocarlo, besarle, aspirar

pensar con aire
respirar al tiempo

para por fin...

el silencio.