martes, 29 de enero de 2013

"También soñaba..."

De pequeño
también soñaba con ser astrónomo,
identificar estrellas,
conocer el sol hasta sus manchas
o por ellas,
bailarme la mirada
al son de algún planeta.

Ahora siempre he ansiado
tener en mi azotea un telescopio,
y poder mirar al cielo,
dejando atrás todo ese odio,

sin despegar los pies del suelo,
sin dejar de oler la tierra.


sábado, 26 de enero de 2013

"Mis cuestas disidentes"

Creo que hay que tomar decisiones para llegar a equivocarse,

subir escalones, y aprender,

y es que parece que el miedo me ha paralizado

los versos, y los besos, también.

***

De congelación me ando quemando por los costados,

y de paralizado, el pasar mis tardes libres en casa se ha convertido en ritual.


Congelada también me anda la inspiración,

que se mueve ya más por no decepcionarme que por qué sé yo.

***
 
Y han dejado de drogarse mis mañanas

y yo he dejado de mirarte por no quererte,

porque su contrario me duele, me hierve hasta deshacerme,

por imposibles y por sentirte impasible,

y por no aguantarme más los imperdibles, que me mantenían

para darte la mano y agarrarte siempre

en tus caídas y pendientes.

***

Me fuí,

y ahora el miedo no tiene que ver tanto contigo

sino con ese a ver si en dos semanas piensas lo mismo  ale, que esto ya lo he vivido...

y espero que dure

aunque sé que mantenerme en pie sin tus abrazos se me hará casi imposible,

pero lo cierto es que preferiría caerme, como digo, antes que repetir,

y volver a subir el acantilado y que el viento esta vez haga la caída más fuerte,

porque golpea,

y las cicatrices no paran de hacer fiestas de bienvenida.

***

Y me golpeas con tu no andes jodiendome, aun sabiendo que mi cabeza anda destartalada,

porque mi desorden te jode y lo entiendo,

conmigo se porta igual,

por eso mejor el irme lejos,

que por cierto,

no se por qué sospecho que nos costará menos de lo que piensas.

***

Si es que no te dabas cuenta,

pero nuestras mentes ya andaban distanciadas hace tiempo

y asi no hay amistades que se entiendan.

***

Te lo digo por vivir en el desequilibrio

de abrir y cerrar continuamente esa nostalgia de domingo,

porque parezco un niño estrenando soledades,

empezando a disfrutar del silencio verdadero con el vacío de tus preocupaciones,

viendo que sin querer las hice demasiado mías,

por eso casi nunca sentía el feedback ,

tú las mías las rehiciste más mías todavía

y así que ibas tan tranquila,

pero yo ahora quiero ser feliz y re-sentir.

***

Paso de seguir premiándome el autoengaño,

que ultimamente no era por placer

sino por la responsabilidad de complacerte,

porque siempre me supo algo amarga cada palmadita en la espalda me dabas.

***

Por mí, todo por mí,

porque sufro la vida y me falla la autoestima

porque se me hace imposible sentirme libre.

***

Porque cómo coño vamos a ser amigos si me dices que necesito un psicólogo

aun  sabiendo que me va a servir lo mismo que a un ateo el crucifijo.
 





viernes, 25 de enero de 2013

"Paranoia determinista"

Mi autonomía es indeterminante,
indeterminable o inexistente

mi determinación me autoexcluye de indeterminarme,
inexplicablemente

autonomía... ¿quién? ¿tú? JA!

allá tú y tu falsa libertad

y

allá yo y mi falta de autoestima
o mis pies en el suelo
o mi conciencia excesiva
o mi búsqueda continua en la falta de carisma

auto... matizado
auto... matizable
auto-mentalmente-cercado: limitado

autómata!

Camino libre mientras a mis palabras se las lleva el viento,
conmigo, al río...

Mis determinaciones me determinan
y mis vicios... las explican.

La autonomía hoy da risa,
ni se ve ni se explica

¿Entonces?

deter-nomia

las normas nos determinan
las normas nos explican
las normas nos son

no somos "sin"
no somos libres
no somos "nos" sin nomia exterior

no somos sino algunos UNOS fragmentados
que no entendemos,

en un río,
precipitándose.

"Ceguera"

No lo ves

no lo sientes

no lo entiendes


no me ves

no me sientes

no me entiendes


Creo que va tocando empezar a ser feliz

sin tí

por mí

-y así-

a mi manera

con la sinrazón

creo que va siendo hora de autosalvarme de la tortura


de las recurrencias por un quiero y no puedo

-utopías-

dejar de ver(me)

dejar de sentir(me)

dejar de entender(me)


desviarme del camino donde la culpa conduce  a la locura.

domingo, 20 de enero de 2013

"El blues de los objetos perdidos"


Al final no hay principios que valgan,
si se trata de vivir en el blues de los objetos perdidos

no hay todo vale, sin el pasaporte
para las ciudades acantiladas

no hay yo, solo,
para nada,
si vas perdido junto al caos
con la espada atravesada

si el filo se te acerca
con su mirada sonrojada.

Tras el baile de la sangre

no hay paz individual que me valga
si la enfermedad social avanza y avanza
y ya no se para,
no hay yo, no hay todo

sin colectivizar no hay nada -no queda-
salvo salvar a la locura de la masa enmarañada.

Sólo, tal vez
el ronroneo de esa gata que descansa

o esa tímida,
la vaga melodía de guitarra.

Al principio no hay finales que valgan
si se trata de vivir en el blues de los objetos perdidos



Si es que

al final no hay jazz sin viento
igual que poesía sin dolor,
ni blues,
sin los gritos susurrados de guitarra


viernes, 18 de enero de 2013

"La última noche"

"A dos manos"


Noches que se enlazan con el día 

-mientras la nariz sangra-

se abren las pupilas 

vidas sin alma
que son consumidas.

Cuerpos danzantes 
en el sereno del amanecer lagunero

pies que se tambalean

palabras errantes

los rostros de siempre
con las vestiduras de un nunca

que atardece

 y va desvaneciéndose,

oscureciendo
en el transcurrir de los siguientes  .

Cae la esperanza
tras la última cerveza

petardos que desgarran
 la garganta,

 ¡a estas horas!


y sin ganas de tocar la cama.

Pero da igual,

sólo quedan formas,
las esencias desaparecieron.

La niebla nos abruma,

circunstancias,

palabras vuelan
y el silencio se nos fuma.


 

viernes, 11 de enero de 2013

"La tragedia del poema"

La tragedia del poema no se escribe sola,

la tragedia del poema es lo no dicho,
el asesinato que se esconde en cada sonrisa,
el entierro de pétalos rojos en cada abrazo.

La dicha de lo no escrito es más que el poema camuflado,
es la manía en forma de entretenimiento,
besar las rejas de la jaula electrificada y sentir el chispazo en los labios, en toda la cara,

es la que no puede ser, lo que no es, lo que es y no, la frustración.

Es la lluvia ácida sobre el paisaje primaveral, el marchite del color,
son los gritados cánticos de los pájaros que van como cayéndose  por el acantilado.

El poema se aferra, o más bien se aferrará al amor de lo que es, o más bien fue vivido,
para abrir en la cueva enjaulada el escondite de la oscuridad...
para respirar, para ver, para oler el polem de la flor naciente
y escuchar el rugir de las hojas al viento, para acercarse a la muchedumbre vegetal,
y vegetar, no tanto por lo inmóvil, sino en su sentido más fotosintético,
por eso de ser parte de algún conjunto.

Pobre de la belleza conjuntada cuando se le mutila cualquier borde ondulado,
que se convierte en arista por carencias: sol, agua, luna
o alguna otra parte fundamental de ese proceso a través del cual queremos: la fotosíntesis.

Exceso y defecto de elementos,
concordancia del nudo simbólico,
placer, compensación,
el equilibrio de una risa tras el lamento.

Y cuando estamos alegres acabamos expulsando una especie de agua inmaterial
para rellenar el vacío dejado por las lágrimas que fueron limpiadas por aquel pañuelo...
homicida!
que impidió la fusión de la tristeza con el cuerpo, el enraizamiento,
el problema rizomatizado.

Por eso lo no dicho es la tragedia del poema,
por ser el grito desaforado dentro de la orquesta en su máximo apogeo sonoro,
porque te pones a prueba,
porque tientas a la existencia,
porque estás a tientas con ella, en el borde,
esperando que alguien lo sienta,
que tu corazón se reencarne en dos ojos que lo entiendan.

Y entonces la calma, el gran suspiro de alivio,
después la risa,
y el olvido de lo que sucedió en aquel verso,
y el olvido también del siguiente que aun está por venir.

Momento y situación,
en esencia.