Otra mañana,
otro incalificable despertar.
Y me desgasto
desayunandome por dentro,
y me pierdo
tras las nubes de mi escalera.
No puedo ver,
y ya no sé si camino por mis entrañas,
o desayuno mis pisadas.
Pum!
me caí,
y soné a cristales rotos,
mientras el vaso del que bebía
seguía intacto,
pero como riéndose.
jueves, 18 de octubre de 2012
martes, 16 de octubre de 2012
Otro sin terminar
Las mañanas ya no existen
desde que te fuistes
porque impusistes en su significado
la expresión de la máxima potencia.
desde que te fuistes
porque impusistes en su significado
la expresión de la máxima potencia.
domingo, 14 de octubre de 2012
"Sin terminar"
Mañanas que sabrían
a yo que sé,
si el olor a café recorriera tu cuerpo
mientras tu pelo adorna mi cama,
y tu aroma se quedara,
en una nariz que estornuda
tras la aparición de la humedad
de la nada.
a yo que sé,
si el olor a café recorriera tu cuerpo
mientras tu pelo adorna mi cama,
y tu aroma se quedara,
en una nariz que estornuda
tras la aparición de la humedad
de la nada.
"Caída"
Hay veces que la vida se te convierte
en una tarde lluviosa de domingo,
donde la neblina apenas te deja ver,
acercarte a la casa del vecino.
Y entonces aquel libro,
o quizás algún desliz de compañía.
Las soledades compartidas
nunca serán en vano.
Dos libros y dos vasos,
cuatro ojos perdidos tras el vaho,
y un cristal que les impide el paso.
La caída siempre será tal,
pero nunca la misma
si alguien te coge de la mano.
La lentitud hacia el abismo la convierte en disfrute,
ya si por el libro o por el calor desnudo de ambos,
consiguen desprenderse de lo malo.
en una tarde lluviosa de domingo,
donde la neblina apenas te deja ver,
acercarte a la casa del vecino.
Y entonces aquel libro,
o quizás algún desliz de compañía.
Las soledades compartidas
nunca serán en vano.
Dos libros y dos vasos,
cuatro ojos perdidos tras el vaho,
y un cristal que les impide el paso.
La caída siempre será tal,
pero nunca la misma
si alguien te coge de la mano.
La lentitud hacia el abismo la convierte en disfrute,
ya si por el libro o por el calor desnudo de ambos,
consiguen desprenderse de lo malo.
miércoles, 10 de octubre de 2012
"Casualidad"
Cualquier otro día,
cualquier otro sueño sin terminar.
Habría sido una mañana cálida,
como la de un tuareg en su guarida,
como la de una semilla sin germinar.
Habría valido un café sincero,
como el de una resaca con lluvia de domingo,
como el de tu mirada bajo el chubasquero.
Cualquier otra noche
donde el sueño no me deje sin respirar,
cualquier otra melodía,
cualquier guiño al olvido en una canción sin terminar.
Cualquier otra, no hubiera sido tu mano
en este laberinto,
ni la misma espalda que abrazo,
ni la misma nariz por la que suspiro,
ni los mismos labios por los que me guío.
Tus palabras,
ay, tus palabras.
Señal de huída,
sabor a laurisilva.
cualquier otro sueño sin terminar.
Habría sido una mañana cálida,
como la de un tuareg en su guarida,
como la de una semilla sin germinar.
Habría valido un café sincero,
como el de una resaca con lluvia de domingo,
como el de tu mirada bajo el chubasquero.
Cualquier otra noche
donde el sueño no me deje sin respirar,
cualquier otra melodía,
cualquier guiño al olvido en una canción sin terminar.
Cualquier otra, no hubiera sido tu mano
en este laberinto,
ni la misma espalda que abrazo,
ni la misma nariz por la que suspiro,
ni los mismos labios por los que me guío.
Tus palabras,
ay, tus palabras.
Señal de huída,
sabor a laurisilva.
lunes, 8 de octubre de 2012
"Escribir"
Tratando de buscar un porqué,
resultó que no existía mas que algún parecer,
más de noches que de días,
más de calles estrechas que de avenidas.
Quizás en algún atisbo de motivo,
pensé que tal vez siempre es volver,
levantarse y caer,
signo de que aun sigues vivo.
Al parecer por la melancolía,
y quizás también por cierta nostalgia
no adivino a ver lo que sucede ahi adentro,
pero estas dos locas van y vienen como palabras,
sumergiéndose,
y entonces, me siento y pienso, tal vez también me arrepiento.
En otro parecer aparece la rabia,
aunque perece en el que solo habla,
decrece para el que poco siente.
Inspira figuras no trazadas,
transgrede el sentido de lo consciente,
agrede sin querer dañar,
pero tratando de quedar presente,
mejor sin trabas, disfrutar cada pisada.
Al parecer esto va convirtiéndose en costumbre,
escribir,
dejen que me desnude,
encender una vela
y percibir que la brisa nos sacude
dando color a nuestros cuerpos,
ahí va,
conexión desde el intelecto.
Vuelve el sudor de mis ideas,
y las neuronas a mil por hora.
resultó que no existía mas que algún parecer,
más de noches que de días,
más de calles estrechas que de avenidas.
Quizás en algún atisbo de motivo,
pensé que tal vez siempre es volver,
levantarse y caer,
signo de que aun sigues vivo.
Al parecer por la melancolía,
y quizás también por cierta nostalgia
no adivino a ver lo que sucede ahi adentro,
pero estas dos locas van y vienen como palabras,
sumergiéndose,
y entonces, me siento y pienso, tal vez también me arrepiento.
En otro parecer aparece la rabia,
aunque perece en el que solo habla,
decrece para el que poco siente.
Inspira figuras no trazadas,
transgrede el sentido de lo consciente,
agrede sin querer dañar,
pero tratando de quedar presente,
mejor sin trabas, disfrutar cada pisada.
Al parecer esto va convirtiéndose en costumbre,
escribir,
dejen que me desnude,
encender una vela
y percibir que la brisa nos sacude
dando color a nuestros cuerpos,
ahí va,
conexión desde el intelecto.
Vuelve el sudor de mis ideas,
y las neuronas a mil por hora.
domingo, 7 de octubre de 2012
La sociedad crea la enfermedad
Les duermen
cucharas quemadas para curar corazones destrozados,
frustraciones que les separan de la realidad de lo cotidiano.
Sumidos en un sueño
que no les deja dormir,
ajenos cada vez más,
aislados sin culpa,
víctimas a las que se les asocia cierta responsabilidad,
cuando es esta puta sociedad
las que les impide crecer,
haciendoles caer en la necesidad.
Cuantos sueños
creados para romperse,
ansiados sin motivo
mas que el anhelo continuo de poseer infinitamente,
de sentir completamente en la imposibilidad
de lo eternamente inconsciente.
Cuantas vidas acaban sin sentido,
nunca malgastadas
aunque quizas si mal llevadas,
la responsabilidad individual nunca pesa como motivo,
lo principal es ser consciente,
de que estas incrustado,
y el entorno te convierte.
Cuantas vidas tiradas por el retrete,
cuantos sienten,
inadaptados consecuentemente.
Como nos venden,
como nos hacen caer,
creer en la necesidad permanente.
Frustraciones, buscas sustitutos afectivos
en lo que el sistema te vende,
cucharas calientes,
sientes el final pero te resistes,
aun no lo entiendes
pero la puta realidad te convierte,
cuando se te empiezan a caer los dientes.
Cuantas vidas
tiradas por el retrete,
cuantas mentes esclavas,
cuantos presos de la nada.
cucharas quemadas para curar corazones destrozados,
frustraciones que les separan de la realidad de lo cotidiano.
Sumidos en un sueño
que no les deja dormir,
ajenos cada vez más,
aislados sin culpa,
víctimas a las que se les asocia cierta responsabilidad,
cuando es esta puta sociedad
las que les impide crecer,
haciendoles caer en la necesidad.
Cuantos sueños
creados para romperse,
ansiados sin motivo
mas que el anhelo continuo de poseer infinitamente,
de sentir completamente en la imposibilidad
de lo eternamente inconsciente.
Cuantas vidas acaban sin sentido,
nunca malgastadas
aunque quizas si mal llevadas,
la responsabilidad individual nunca pesa como motivo,
lo principal es ser consciente,
de que estas incrustado,
y el entorno te convierte.
Cuantas vidas tiradas por el retrete,
cuantos sienten,
inadaptados consecuentemente.
Como nos venden,
como nos hacen caer,
creer en la necesidad permanente.
Frustraciones, buscas sustitutos afectivos
en lo que el sistema te vende,
cucharas calientes,
sientes el final pero te resistes,
aun no lo entiendes
pero la puta realidad te convierte,
cuando se te empiezan a caer los dientes.
Cuantas vidas
tiradas por el retrete,
cuantas mentes esclavas,
cuantos presos de la nada.
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